
A sólo cuatro días del comienzo de la ya famosa tanda de conciertos que tiene lugar en el Beacon Theatre de New York cada primavera, habiéndose tenido que anular el pasado año a causa de la enfermedad de GREGG, y celebrando por todo lo alto el 40 aniversario de la banda, me dispongo a hacer un repaso de mi propia experiencia en el Beacon Run de 2007, un sueño hecho realidad que por desgracia no se puede repetir cada año. Este que nos ocupa constará de 15 noches, nada más y nada menos, y tendrá un montón de invitados como suele ser habitual en ellos, aunque según palabras del propio DEREK TRUCKS será algo muy grande incapaz de superar; cosa que puede dar qué pensar.

Pero retrocedamos dos años. Para ser más exactos un 26 de marzo de 2007. Habíamos llegado a la City la noche anterior y al día siguiente ya teníamos nuestra primera cita con la historia de la música. Después de pasar el día reconociendo por cuarta vez la cuidad, nos dispusimos a ir al Beacon con antelación suficiente para hacer unas fotos tranquilos, recoger las entradas en la taquilla, comer un bocata y esperar a que llegaran los Brothers por la puerta de atrás. Íbamos preparados convenietemente con camisetas, cámara, discos, Cds y nuestro ya mítico rotulador que tantos músicos han tenido entre sus dedos. Muy nerviosos ocupamos la primera fila de la pequeña valla que hacía pasillo para entrar en el teatro. Perfectamene colocados y a media hora del comienzo de la actuación fueron desfilando por nuestras narices uno a uno todos "los chicos" con el consiguiente revuelo por parte de alguno fans que allí estábamos. Pasaron JAIMOE y BUTCH TRUCKS primero sin inmutarse a penas, OTEIL, MARC QUÑONES, que venía en un cochazo, DEREK TRUCKS y SUSAN TEDESCHI juntos y WARREN, que venía en un Lincoln con chófer y que nos reconoció inmediatamente; vino presto y dispuesto a firmarnos boli en mano, pero cuando vio el Fillmore East entre otros en mis manos se dio cuenta que esa noche no le buscábamos a él. Nos agradeció enormemente haber ido hasta allí y nos dijo que vendría a España en verano, como así fue. Pero yo seguía como un flan a la espera de mi máximo objetivo que no era otro que Mr. GREGG ALLMAN. Al fin apareció en una furgoneta con un machaca a cada lado. Mi primer impulso fue gritarle para que me viera y decirle que veníamos de Spain. Muy cutre sí, pero funcionó. Se acercó a mí, le di la mano me dedicó algunas palabras y me firmó el Fillmore en vinilo que guardo como oro en paño con el tachón que me dejó impreso al poner "To Baula" y tener que deletrearle hasta que pusiera "To Paula, love". En fin. Con los nervios se me olvidaba hasta la foto con él, menos mal que estaba allí Rockland con los pies en el suelo para recordármelo e inmortalizar el momento. Después de la foto hubo una ovación por parte de la gente que allí se encontraba y muchos vinieron a felicitarme. Increíble momento. Ya en una nube entramos en el recinto y como teníamos unos asientos abajo no muy cercanos nos fuimos adelantando paulatinamente hasta la primera fila, o sea, la nuestra. De vez en cuando nos llamaban los de seguridad un poco la antención, volvíamos unos minutos atrás y otra vez al frente.
Respecto al concierto qué os puedo contar, la emoción recorrió mi cuerpo durante las dos horas y media que duró el concierto y pensaba que estaba soñando. No me lo creía. GREGG este día estaba algo cansado y el protagonismo de la noche lo tomó WARREN descaradamente. De hecho, puedo asegurar que el viejo da la sensación de que le pesa la vida encima y al darle la mano adivinas lo débil y vulnerable que debe ser o haber sido. Es transparente. Por cierto, decir que esa noche tuvimos de invitado especial a SOUTHSIDE JOHNNY AND THE JUKES HORNS.
Ah, y Rockland también tuvo al finalizar el concierto su merecida foto. ¡Y vaya pedazo de foto!

Al día siguiente, y con la experiencia del día anterior, fuimos con más calma hasta el Beacon y volvimos a esperar a la banda para verlos entrar. Esta vez WARREN si pudo firmar algún disco, su deporte favorito. También le pedí por favor si podía toca Whipping Post, mi canción preferida de ABB y me dijo que quizá pero no pudo ser pues los setlist están hechos de antemano por éste y esta canción no tocaba hasta el fin de semana cuando ya no estábamos, como pude comprobar. GREGG nos volvió a firmar algún disco más y hasta nos hicimos "colegitas" de KIRK WEST, mánager del grupo y de un chico de Virginia, amigo de éste, que sería providencial en nuestro futuro percance ya dentro de la sala. Esta noche el setlist fue totlamente distinto y mucho mejor para mi gusto. (Abajo os dejo los dos que pude conseguir para que comparéis). Además tuvimos la suerte de ponernos en primera fila sin que nadie nos dijera nada y con los de ésta sentados fumando canutos sin poder ver nada gracias a nosotros pero sin inmutarse. Increíble pero ciero.
Hasta aquí todo fue perfecto, el problema vino cuando a Rockland le quitaron la tarjeta de la cámara porque estaba con ella apoyado en el escenario y pensaron que estaba grabando. El intento de darles las pilas no coló y nos quedamos compuestos y sin novia. A nuestro lado estaba Greg, el chico de Virginia, que nos estuvo ayudando a encontrar en el descanso al segurata cabrón que nos la quitó, pero no hubo manera. Al final nos dijo que a la salida fuéramos a hablar con KIRK, el mánager, por si la podíamos recuperar. La angustia que tuvimos parte del concierto pensando en que ahí estaban las fotos de las vacaciones y sobre todo nuestras fotos con GREGG, no nos la quitamos hasta el final a pesar de la grandiosa noche que se estaban marcando "los chicos" ya con un señor ALLMAN de dominador total.
A la salida y por la puerta de atrás, vimos a Kirk y pregunté desesperada si tenía alguna tarjeta que nos habían quitado con todas las fotos y demás y que no estábamos grabando. Metió la mano en el bolso, sacó unas cuantas y me dio a escoger. Enseguida reconocimos la nuestra y al fin respiramos tranquilos. Uffff, vaya noche.
(Como invitados especiales ver abajo setlist).

Y estamos en el ecuador. Esta noche no había bolo de ABB pero sí había WARREN HAYNES AND FRIENDS en el Irving Plaza con firma de discos en la Virgin Megastore de Union Square por parte de WARREN, KEVIN KINNEY, AUDLEY FREED, BRUCE HAMPTON y MATT ABBS.
Allí llegamos algo tarde cuando ya estaban recogiendo y al decirle a WARREN que todavía no habíamos comprado el disco porque acabábamos de llegar nos dijo: "I can wait". Y así fue, esperó a que lo compráramos, nos lo firmó y nos hicimos fotos con todo cristo antes de partir hacia la sala.
Cuando llegamos allí ya había algo de cola y teníamos la preocupación de no tener primera fila. Al cabo de un rato y al ir Rockland a recoger las entradas le preguntaron que de dónde era y le dijeron que trajera a su chica hasta la puerta. Allá fue a por mí y al llegar nos pusieron en otra cola donde ponía VIP. Esto ya era la repera. Estaba claro, el bueno de WARREN había vuelto a tener otro detalle con nosotros y nos había puesto en la zona VIP. Además éramos los únicos. el sueño no podía ser más perfecto. Allí entramos y nos colocamos en primera fila, como de costumbre.
El local no era muy grande y el escenario tampoco y los "friends" de WARREN no sabíamos quienes podían ser. Esa noche fueron desfilando los ya arriba citados, la mujer de DEREK, SUSAN TEDESCHI, y los ALLMAN BROTHERS BAND al completo. La proximidad con los músicos era aún mayor si cabe y tenía literalmente a GREGG encima de mí. Lloraba y lloraba de emoción ante lo que tenía en mis narices y ya cuando éste cogió la guitarra acústica a duo con WARREN el éxtasis fue total. Fue una noche larga, de más de tres horas creo recordar, y perfecta.
Como anécdota deciros que para colmo, GREGG tiró una única púa durante el concierto y la encontré yo al terminar éste debajo de un chico en silla de ruedas. Me agache despacio, estiré un poco el brazo y allí estaba esperándome. Estaba claro que tenía que ser mía.

El último día había concierto de nuevo en el Beacon pero no teníamos entradas. Yo se lo había comentado a WARREN, como no, y nos dijo que le preguntáramos a KIRK por ellas. Ni cortos ni perezosos allí le fuimos con el cuento por la tarde temprano, y después de cogernos los datos, y a las pocas horas, ya las teníamos en taquilla. Eran las reservadas a invitados y esta vez tuvimos que ver el concierto desde la delantera justo en frente del escenario del entresuelo. Estábamos más lejos pero pudimos disfrutar del show desde otra perspectiva y con más tranquilidad después del penúltimo percance del viaje. Una vez adquiridas, como era aún pronto, volvimos al hotel para ducharnos y prepararnos. Con tiempo más que de sobra, volvimos al teatro, esperamos por los músicos, GREGG me firmó la camiseta y nos dijo que nos quedáramos todo el fin de semana al decirle que esa era nuestra última noche. Justo antes de entrar, a sólo 10 minutos de que empezara el show, no encontrábamos las benditas entradas. Miramos y remiramos todo y no había ni rastro. No podía ser. No había manera de tener una noche tranquila. Cogimos un taxi y al salir corriendo de él me di con un alambre tensado que había entre un árbol y un poste y me caí al suelo. La frente se me puso como la del Jorobado de Notre Dame y me dolía que me moría la cabeza. LLegamos al hotel, puse hielo en una toalla, encontramos las dichosas entradas tiradas en el suelo de la habitación y cogimos otro taxi hasta el Beacon. Por suerte, cuando llegamos estaban todavía en la primera canción y a mí preguntándome todo el mundo qué me había pasado con esa frente y esa toalla alrededor. Un cuadro vamos. Menos mal que la noche volvió a ser apoteósica, aunque algo triste por se la última, y el hinchazón se me fue bajando en unas semanas.


Sé que he sido un poco tostón pero es que no podía dejar de pasar ningún detalle. Quiero poder recordarlo todo el día de mañana y estando escrito será mucho más fácil. Además dejaré esta entrada unos cuantos día para si queréis poder leerla en veces.
Y como postre aquí os dejo ese dueto que os comenté de acústicas entre GREGG y WARREN para que os hagáis una idea de lo que pudo ser. YouTube no me deja colgar el vídeo así que os pegaré el enlace. No dejéis de verlo, es una delicia.