Nunca he creído en el flechazo, aunque sé que a algunos les ocurre y demasiado a menudo, pero a partir de ahora creo que tendré que replanteármelo. Lo mío con este tercer trabajo de Howlin Wolf ha sido amor a primera escucha. Lo tenía en el IPod metido pero no acababa de tener las suficientes ganas de ponerme a ello y nada más “pinchar” la primera canción ya supe que habíamos nacido el uno para el otro. Y si a esto añades que encima hacen una versión de una de mis canciones favoritas de la historia, “Collage” de James Gang, no te quiero ni contar.
De la mano de súper Rick Rubin, este quinteto de San Francisco, absorbe todas las influencias habidas y por haber, las agita bien en una perfecta y compacta coctelera y da como resultado uno de los mejores trabajos hasta la fecha, de este 2012. Y no estoy exagerando ni un ápice. Este grupo podía haber editado este más que consistente disco, hace 40 años y colaría perfectamente en todo aquel maremágnum de bandas míticas.
Porque en cada corte de este álbum, podemos adivinar a la perfección de donde beben estos chicos, sin disimulos pero sin copias baratas de corta y pega, cosa que ya se observa en la duración de muchos de sus temas. Los más largos no son por casualidad o por rellenar “metraje” sino que son el necesario desenlace a lo que quieren contarnos. Y a buena fe que lo hacen rematadamente bien.
Para empezar nos abren sus entrañas con la excelente “Self Made Man”, la mejor del disco para servidora y la que te hace engancharte irremediablemente. Aquí podemos interpretar desde esos golpes iniciales en cada estrofa, estilo Black Sabbath, pasando por la contundencia de unos Cactus y hasta detalles sureños en sus guitarras de Allman Brothers. En “Phantom In The Valley” nos damos cuenta de dónde son estos tipos y por ello nos puede llegar a despistar esos ritmos latinos que, por otra parte, encajan como un guante. El soul de “Can’t Satisfy Me Now” tampoco nos pilla de sorpresa y la sombra de Black Crowes planea por todo el tema. Me encanta también este “Cherokee Werewolf” con esos coros muy a lo Boston que se nos quedan grabados en la mente. Los Spirit de Randy California también se dejan ver en “Strange Thunder”. No perderse la segunda parte de esta canción. ¡Sublime! “Dark Side” es un funk/soul donde a medida que va trascurriendo los minutos, nos damos de pleno con ¡Frank Zappa! La hermosa “Beneath Wild Wings” nos acerca a The Ealges. “Collage”, como ya he dicho, es uno de los temas más bellos jamás escritos y aunque sea literalmente imposible mejorar la original, ese acercamiento a la otra mitad de Joe Walsh, como en el tema anterior, se agradece. La banda de Chris Robinson vuelve a aparecer sin remisión en “Walking Through Stone”. Y para rematar la faena no se me ocurre nada mejor que este jazz/rock instrumental, “Still Walking, Still Stone” que bien podrían haber firmado la banda de los hermanos Allman hace cuatro décadas.
No sé cuántas bandas he nombrado en el post pero seguro que se me escapan muchas más y esto en los tiempos que corren y para un combo “joven”, es algo no muy corriente. Directo como una flecha a lo más alto del año y a un “no me los pierdo” si tengo la ocasión. Sin dudarlo.
