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sábado, 13 de septiembre de 2014

LEON RUSSELL, Sala BBK, Bilbao, 9 de septiembre de 2014


Si me descuido dejo la crónica del concierto de Leon Russell para Navidad. Es lo que pasa cuando vas dejando los conciertos un poco de lado, pierdes las buenas costumbres y luego dan pena, pereza y dolor. Exceptuando un par de bolos aquí en la Plaza Mayor de la villa en la que aún habitamos, hacía unos cuatro meses que no íbamos a ningún otro y si contamos para atrás ya ni se sabe. Con el tiempo, los años y tras haber visto tanto y tan bueno, a uno se le hace muy cuesta arriba ir a cualquier mediocridad hoy en día, así que preferimos elegir bien, no desperdiciar tiempo y dinero repitiendo grupos que ya hemos visto o que no nos interesan los más mínimo. Soy de las que creo que es bueno descansar un tiempo y volver a asistir a un concierto con ilusión. A veces tengo la sensación de que hay gente que va por inercia y no distingue lo bueno de lo malo. Es como esos que se bañan todos los santos días del año en la playa, sea invierno o verano, llueva, truene o haga sol. Les preguntas qué tal el agua en pleno agosto y te dicen que estupenda y les haces la misma pregunta en enero y vuelves a escuchar la misma respuesta. Conozco a un par de ellos y siempre les digo que tienen el termostato averiado.


Pero esta vez no era ninguna vulgaridad la que se nos presentaba no muy lejos de casa sino el gran Leon Russell. Hacía tiempo que ya habíamos sacado las entradas, pues le teníamos tremenda gana a esta leyenda. La cita era obligada e intentar coger las entradas más cercanas a su figura también así que allí estábamos, Pin y Pona, en primera fila para disfrutar de una buena noche de rhythm&blues.

Pasados diez minutos del horario previsto salía a escena Mr. Russell acompañado de su banda: larga barba y pelo blanco, sombrero de cowboy y su ya inseparable bastón desde hace años. Está como parece y al verle tiene uno la sensación de que este tipo se morirá actuando. Pero no matemos tan pronto al "mensajero" porque el célebre compositor estuvo vivo aunque quizá no coleando tanto como esperábamos. Tampoco quiere decir que pensáramos que iba a hacer como Iggy Pop pero quizá nuestras expectativas eran mayores. Quiero decir que parecía como si fuera con el piloto automático puesto y, en ocasiones, como si tocara por inercia. Está fuera de toda duda que este tipo hace lo que quiere y a estas alturas no tiene que demostrar nada a nadie pero cualquiera que haya asistido la noche del martes en Bilbao se dará cuenta de lo que hablo. Aunque, bien mirado, tampoco es de extrañar, si echas un vistazo a las fechas en su web, te darás cuenta de que este hombre no para de girar y los set lists poco o nada difieren noche tras noche. Toca de memoria y eso se nota. No encuentras un dichoso listado en toda la sala ni falta que les hace a ninguno.


Con todo esto no quiero decir que fuese un mal concierto, fue simplemente correcto. La primera media hora fue un visto y no visto. Un porrón de clásicos del blues todos tocados de un modo similar y sin dar respiro entre canción y canción ("A Got A Woman", "Rollin' My Sweet Baby's Arms", "Baby What You Want Me To Do", "It's A Hard Rain Gonna Fall", "Wild Horses"... La maravillosa "Stranger In The Strange Land" fue metida con calzador y exenta de cualquier emotividad. A momentos hacía como Dylan y parecía como si quisiese jugar con el personal dando un tratamiento irreconocible a algunas composiciones, aunque supongo que será por hartazgo personal. Con "Georgia On My Mind" la cosa empezó a cambiar, pero es que es casi imposible interpretar  mal un tema como este. En mitad del show mandó a su discreta banda a descansar, se quedó él solo con su simple teclado (pena de piano de cola) y fue lo mejor de la noche: tempo más lento, temas más melódicos y sin adornos innecesarios, sensibilidad y muestras de lo que puede dar si quiere, destacando "A Song For You", de la que Rockland se hace eco en su blog. Y para acabar nada mejor que un medley de otros tantos clásicos como "I've Just Seen A Face", "Jumplin' Jack Flash", "Papa Was A Rolling Stone", "Paint It Black" o "Roll Over Beethoven", los que no creo que haya falta decir a quién pertenecen.

En resumiendo, hora y veinte de trabajo correcto, sin muchas florituras ni agradecimientos, del que, sin embargo, salimos con buena cara pero sin acabar de estar plenamente satisfechos aunque sabiendo que habíamos visto a una pequeña leyenda y que, seguramente, sería la última vez. Demos gracias al menos por ello.

5 comentarios:

Stormy dijo...

vamos, vamos, Miss Paula,
¿qué diantres hace escribiendo a estas horas en una tarde de sabado veraniego, cuando tendría que estar con un helado de tutifruti en una mano y del brazo de su chico con la otra, disfrutando de una genial tardecita?, viendo como charlan los aguelillos en los bancos, los chavales dándole al balón, el sol descendiendo hasta su último rayo...

ehmm, en fín, veo no hay manera de que desconecte de todo esto de la música, pero tranquila, aunque hay otras adicciones mas blandas(esto de la música es cosa mala desengancharse) mientras su salúd mental no desvaríe mucho no se preocupe.

Al final pude vender de segunda mano las entradas de Bilbao y ver al gran León en los madriles. (lamento no haber tenido la oportunidád de volver a saludaros en persona, en otra ocasión será)

Tu cronica es punto por punto un calco de como transcurrió el concierto aquí, pero si me permites tu espacio, intentaré narrar un resumen de mi experiencia para que tu y Rockland os hagais una idea.

LLegué al Teatro Lara media hora antes y la entrada estaba completamente llena de una fila de gente que ocupaba toda la acera, al traspasar la puerta de la entrada, se veía una mesa en un rincon con una pila de sobres casi tan alta como la torre de pisa donde dos señoritas iban recogiendo nombres y repartiendo los sobres, (por supuesto invitaciones) a mansalva para por lo menos medio aforo, vamos lo de siempre, los mismos pagando por la parte de otros...

Desde dentro se escuchaba música, pero se veía gente hablando en las escaleras y otras tantas pidiendo cervecitas gratis, con lo que supuse que la música que sonaba era la ambiental preconcierto, craso error, las suposiciones son las madres de los metepatas dice Woddy Allen.

Efectivamente, el show había comenzado antes de la hora oficial, cuando en la calle quedaban mogollón de gente.

Por supuesto los cretinos que estaban parloteando y bebiendo fuera de la sala en la que el maestro actuaba eran mas imbeciles con invitaciones.

Cuando por fin accedí al patio de butacas,tan sorprendido como cabreado, pude ver lo habitual en sitios caros, señores de edad madura con pintas de banqueros acompañados de señoritas macizorras que bostezaban a cada tema mirando el reloj.... Clasico público snob tan habitual en conciertos de estas características (Leyendas a punto de palmar)
Un público el que me rodeaba en las primeras filas del patio de butacas que solo se despertaban y aplaudían a rabiar cuando reconocían un tema de Bob Dylan, de los Stones, o del Tio Ray.

Pero lo peor de todo y que me mantenía intranquilo dentro de mi emoción,es que mi adorado León Russell estaba en otro mundo, tocando todos los temas a piñón fijo, sin altibajos ni sutilezas, sin emoción, me sonaban fríos, solo eran compensados con la visión del maestro enfrente de mí, su vóz y sus toques al piano, del que suplicaba mentálmente que se quedara solo y se explayara con lo que le diera la gana, (incluso aunque no tocara el "A song for you")

Por suerte llegó ese momento que resultó lo mejor de todo, con diferencia y pude respirar tranquilo.

La verdád es que emotivamente hablando fue un concierto ambibalente en sentimientos, intenso con su presencia, pero irregular en la música...

A la salida alguien justificaba que esa forma de tocar los temas, era la misma que hacía en su época, con velocidád, casi sin pausas, a trompicones, sin tiempo a respirar, eso es parciálmente cierto, pero reálmente nó eran así, quienes los conocemos, sabemos que la diferencia es abrumadora, la emoción era palpable y a pesar de ser rápidos y contundentes se notaba el feelin y el sabor del blues...

Stormy dijo...


A pesar de todo, como no podía hacer de otra manera, le aullé y aplaudí solo como merecen los verdaderamente Grandes, y en el último tramo del concierto pude enviarle un Gracias por estar ahí, resistiendo, tocando su piano honkytonk, y cantando hasta que le llegue su hora...

No podemos mas que sentirnos los más afortunados del mundo por haber sido partícipes de su vida, de su arte, junto a el, en un mismo recinto,

dioses que potra....

Solo destacar que es una verdadera lástima que no haga el un show el solo, sería algo....puff, escalofriante, tocando y cantando acompañado solo de el silencio de fondo, tema tras tema...

En fin, estaba dispuesto el año pasado a irme a Irlanda o algún sitio europeo para verle, porque esa espina clavada me jodía horrores, ver que a pesar de estar a punto de irse para el otro barrio, continuaba activo girando cada año...

...y por fin lo hemos tenido aquí, algo tan alucinante que aún no me lo creo.

Asi que chica, tu percepción del concierto es tal y como yo la viví, suscribiendo en todo, incluso en lo de no acudir a todo concierto que caiga a mi alcance, cosa que siempre he hecho, pero imposible de mantener en estos tiempos de estrecheces económicas. Solo voy a conciertos donde los que toquen me demuestren "actitúd verdadera" y no solo pose, algo que gracias a youtube es facilmente comprobable.

Y es que chicos, desgraciadamente estamos viviendo los últimos coletazos de la AUTENTICA MÚSICA, los últimos maestros se nos van, y por ello es tan importante acudir a rendirles gratitúd sin importar cómo les salga el concierto.

Sé que vosotros lo entendéis porque lo lleváis dentro, habeis sudado y sacrificado mil cosas en la vida por estar allí, al lado de quien os ha sido fundamental para sobrevivir....

y ahora mucha gente solo lo hace por moda de cazar leyendas, por snobismo, sin conocerlas, solo por hacerse una jodida autofoto y colgarla en las redes virtuales.

Es alucinante lo que ocurre hoy día, no se da valor a la experiencia personal, a todo lo que uno ha asimilado dentro con una experiencia vivida, no, solo dan valor a enseñarlo en forma de foto y recibir pulgares confirmando que lo que han hecho es guay¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

necesitan la confirmación de otros para dar valor a su experiencia personal, y si no lo comparten se sienten vacios, de que no ha merecido la pena... es algo para flipar, esta forma de vida tan nociva y superficial.

Bueno chica, que nos quiten lo bailao, y ya que estoy de nuevo por aqui de regreso en mi casa es un alegrón saludaros en la distancia y volveros a leer, es un gustazo comprobar que algunas cosas siguen igual.

Espero pasarme mas a menudo por vuestra casa, la tuya y la de tu chico.

Desde Vallekas

SALÚD Y BUEN BLUES

Addison de Witt dijo...

Yo tambien estuve y no me gusto, esperaba mas, mucho mas y la banda me pareció muy discreta, un mal concierto no, pero de tamaña leyenda esperaba algo mmas que un "cumplir"
Besos.

TSI-NA-PAH dijo...

Le vi en Madrid y se leiste mi cronica...Me lleve un disgusto, poca chicha para un hombre con tanto talento!
A+

paulamule dijo...

Stormy: hola chico, qué tal, te echamos de menos. Lo de escribir un sábado es perfecto, pues es cuando menos gente hay en la blogosfera y mejor se conduce. Je, je, je. Además, tras una tarde temprana de fútbol con partido perdido incluido no se me ocurría nada mejor. Pero tranquilo, el homenaje me lo pegué por la mañana con un estupendo baño en las aguas de San Lorenzo. Lo del comienzo del bolo en Madrid antes de la hora es algo que no puedo entender. Supongo que el viejo Leon tendría prisa por tocar y que no se le hiciese de noche. Y respecto al concierto en sí, qué te voy a decir que ya no sepas. Menos mal que al final pudisteis vender las entradas y no repetir. Como digo, no es que estuviera mal pero faltó que él quisiera hacernos levitar para salir satisfechos y como no quiso pues nos fuimos para casa con la sensación de que el muy cabrón se salió con la suya y no quiso esforzarse más de la cuenta, porque cuando se quedó a solas con el teclado fue muy emotivo. Así y todo, el viaje a Bilbao fue estupendo y disfrutar de esta ciudad siempre es un placer. Gracias por dar tu punto de vista y dedicarle tiempo a esta entrada. A ver cuando te leo más y no te escondes tanto, que se agradece. Un abrazo.

Addison: pues sí , cumplió y nada más. La banda me pareció flojucha, del montón pero yo al que iba a ver fue a Leon Russell y preferí no prestarles demasiada atención, por algo el mejor momento fue cuando se quedó solo.

Tsi: ahora voy a leerla. Una pena no haber podido coincidir y que vivas tan leeeejooosss y tan abaaaajoooo. Un abrazo.

Gracias a los tres y salud,, boys.

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