Cuando uno lee en el encabezamiento el nombre de Frank Zappa seguido de un título y el año 2015, una de dos, o es una reedición, que no parece porque el nombre del disco en cuestión no ha sido editado, o es lo que parece, el álbum póstumo que el célebre y genial músico tenía preparado para lanzar antes de su prematura muerte. Diréis, también podría haber sido un refrito de temas conocidos o incluso algunos inéditos, que estoy segura hay a patadas, pero seguramente tendría otro título bien distinto. El anuncio de su puesta a la venta para el mes de junio se dio a conocer hace unas semanas pero aún no había tenido ocasión de escribir sobre el tema.
Me gusta Frank Zappa y conozco a algún fan más de este singular compositor. Entre todos ellos tengo que destacar a uno en concreto que el día que Zappa murió, se acercó a su hija con cara de dolor y a lo Arias Navarro le dijo: "hija, Frank Zappa ha muerto". Cuando ésta me lo contaba hace años no podía parar de reír. Pues bien, incluso este personaje, bien conocido en el sector hostelero de esta ciudad, creo no equivocarme si os digo que no tiene todos los discos del prolífico creador. De hecho, nadie tiene la discografía entera del autor norteamericano. Léase ese nadie como que es casi imposible poseer los más de 70 discos editados. Hoy en día con las descargas sí, pero me gustaría saber cuántos realmente ahí fuera tienen ordenaditos en su estantería por orden disco a disco. Yo no, desde luego. Hace unos cuántos años me introduje en el particular mundo zappiano y me agencié unos cuantos títulos pero no llega siquiera a la veintena. Con esto quiero decir que aun no conociendo la monumental obra completa del artista estaré más que atenta al inminente lanzamiento del ese último disco que dicen grabó en vida, antes de fallecer el 4 de diciembre de 1993 de cáncer de próstata. Desgraciadamente, no podré compararlo con la totalidad de su legado pero, al menos, aquí estaré para dar mi humilde opinión sobre este Dance Me This.



